Trabajo Remoto: ¿Más que una Moda?

«El trabajo remoto es más que una revolución: es evolución; y la historia nos ha mostrado que, para prosperar, debemos adaptarnos.»

En 2019, el teletrabajo en Colombia y el mundo, venía con tasas de crecimiento anuales de >30%. A raíz de la pandemia de COVID-19, el número de trabajadores remotos en Colombia creció de 300 mil a 4 millones en tan solo meses.

De hecho, 98% de las empresas en Colombia, teletrabajaron durante el año 2020… sí, claro, la mayoría de las personas y empresas se volcaron al teletrabajo porque ante una cuarentena, no quedaba más opción. Pero hoy, > 80% de esas empresas seguirán trabajando remotamente de forma total o parcial. Antes de pandemia, esta realidad hubiera sido tabú.

Desafortunadamente, aún existe mucha improvisación a pesar de que la pandemia se declaró hace casi dos años. Esa improvisación, es bien intencionada, pero crea riesgos serios. Hoy, <50% de personas que trabajan en casa cuentan con un espacio ergonómico; si sumamos esto con improvisación en comunicaciones, liderazgo y sobrecarga laboral, podríamos suponer que se nos acerca una racha de enfermedades osteomusculares y mentales. Entendamos, de una vez por todas, que el teletrabajo no es una moda pasajera. Seamos más conscientes y promovamos culturas sostenibles.

En esta era tecnológica, donde la generación de millennials ya sobrepasó a la de Baby Boomers, gran parte de la sociedad realmente quiere mayor flexibilidad y bienestar, sin sacrificar productividad: condiciones que, en manos del trabajo remoto, se armonizan genialmente. Los beneficios de esa armonía se evidencian a diario: La Universidad de Stanford concluyó que, los empleados que trabajan desde casa son 17% por ciento más productivos, y que esta modalidad de trabajo genera una disminución en la rotación del personal del 50%.

Por otro lado, gracias al trabajo remoto, IBM ahorra ~US$100 millones anuales mientras AT&T ahorra >US$30 millones anuales, solamente en finca raíz. Empleados también ahorran: según un estudio de la Alcaldía de Bogotá, asumiendo un gasto en transporte, alimentación y otros por COP$22,500/día, un trabajador podría ahorrar COP$5,400,000 y un promedio de 35 días/año. Personalmente, hoy yo me ahorro dos horas diarias en desplazamiento (480hrs/año), que ahora invierto en balancear mejor mi vida personal, en lugar de estar estresado en tráfico y contaminando al medio ambiente. Así como yo, 78% de personas afirma que su calidad de vida ha mejorado gracias al trabajo remoto.

2020/21 nos obligaron a participar en el experimento global de trabajo remoto más grande de la historia y sus conclusiones han demostrado que esta modalidad no solo es viable, sino que también ofrece muchísimos beneficios que maximizan el potencial de personas y empresas. Algunos dicen que el camino ideal es híbrido: unos días presenciales y otros remotos, con el pretexto de proteger procesos creativos y culturas organizacionales. Creo que ese camino es un escalón en la dirección correcta y válido por ahora… pero comparable con darle un chupo a un bebé: eventualmente, lo va a tener que dejar.

El trabajo remoto es más que una revolución: es evolución; y la historia nos ha mostrado que, para prosperar, debemos adaptarnos. ¿Y usted, está listo para el futuro? (PD: ya llegó para quedarse).

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